Esto apenas comienza…
A pesar de que por estos días cumplo ya tres meses lejos de “el cobijo materno”, las cosas a penas toman su forma.
He caído en cuenta de muchas actividades necesarias para la supervivencia básica, de las cuales no tenía mucha conciencia puesto que en su mayoría eran realizadas por las mujeres de la casa. Y pues, en parte, esa ha sido una de las banderas de las que me hice para salir de mi casa… Quiero aprender a cocinarme, a lavarme y a plancharme… ganarme mi propio dinero y conseguir mis propias cosas y a su vez compartirlas con quienes más quiero.
No será fácil, lo sé, y menos cuando la mayor parte de tu vida has recibido casi todo en bandeja de plata.
Hay muchísimos sueños que despegar de la almohada.
Por lo pronto el primer paso está dado…y esto apenas está comenzando.